| Respuesta del Portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores Qin Gang a Pregunta Periodística sobre la Parte Referente a China del Discurso del Presidente Norteamericano Bush respecto a su Política de Asia |
| 2008/08/07 |
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Pregunta: Se informa que el 7 de agosto el Presidente norteamericano Bush pronunció en Tailandia un discurso sobre su política hacia Asia que fue focalizado en su política respecto a China. Bush hizo una evaluación positiva sobre los logros del desarrollo de China y el desarrollo de las relaciones sino-estadounidenses en los últimos años. Al mismo tiempo, habló también de los problemas de derechos humanos y la situación religiosa de China. ¿Qué comentario tiene la parte china sobre ello? Respuesta: Con los esfuerzos mancomunados de las dos partes, las relaciones sino-norteamericanas en conjunto han mantenido el ímpetu de desarrollo estable en los últimos años. Los dos países han realizado fructíferos diálogo, intercambio y cooperación en una amplia gama de temas bilaterales y en importantes asuntos internacionales y regionales. Los hechos han demostrado una vez más que, a pesar de algunas divergencias entre los dos países, existen amplios intereses comunes y fundamento de cooperación y que unas buenas relaciones sino-estadounidenses corresponden a los intereses fundamentales de los dos países y sus pueblos, y benefician también a la paz, la estabilidad y el desarrollo de Asia-Pacífico y del mundo. Junto con la parte norteamericana, estamos dispuestos a incrementar constantemente el diálogo y cooperación, tratar adecuadamente las divergencias y los problemas sensibles y promover el desarrollo sostenido y estable de las relaciones de cooperación constructiva entre China y EE.UU. El gobierno chino persevera en el concepto de poner al pueblo en el primer lugar y de gobernar por el pueblo, y se consagra a salvaguardar y promover los derechos y libertades básicos de los ciudadanos que disfrutan la libertad de profesar creencias religiosas conforme a la ley. Estos son hechos fundamentales y son evidentes para todos. En cuanto a las divergencias entre China y EE.UU. en los problemas de derechos humanos y religiones, siempre nos pronunciamos por realizar diálogo e intercambio entre las dos partes sobre la base de igualdad y respeto mutuo para incrementar la comprensión, reducir las divergencias y aumentar los consensos. Nos oponemos firmemente a cualquier dicho y hecho que intervienen en los asuntos internos de otros países aprovechando los problemas de derechos humanos y religiones. |

