El consenso entre políticos,
empresarios y expertos de Asia en el Foro de Boao para Asia,
que terminó en Boao el sábado, fue que el
crecimiento económico de China no representará una
amenaza para los intereses de otros países y regiones
asiáticos.
Ellos acordaron que una China
más abierta contribuirá a la estabilidad,
desarrollo y prosperidad de Asia y del mundo en general.
Merced a la globalización económica,
cada vez más países asiáticos se están
dando cuenta que la cooperación es la única
oportunidad para conseguir el éxito común,
mientras la confrontación sólo puede traer el
fracaso común.
Todos los líderes y
políticos asiáticos en el foro pusieron de
manifiesto la importancia de los países asiáticos
de acelerar la cooperación económica.
El primer ministro chino Zhu Rongji dijo
durante su discurso principal que los países
asiáticos deben enfocarse en la cooperación
económica y gradualmente expandir su cooperación
en todos los campos.
La reforma y apertura de
China durante las dos últimas décadas han
producido una de las economías más dinámicas
del mundo, ofreciendo al resto del mundo un enorme potencial
de mercado.
China también ha demostrado
que es un jugador cooperativo y responsable en la comunidad
internacional. Su rechazo a devaluar su moneda durante la
crisis financiera asiática de 1997 tuvo un impacto
positivo en la recuperación y estabilidad
económicos en otros países asiáticos.
China también se ha involucrado en el
fomento de los intercambios económicos de
cooperación entre países y regiones
asiáticos, y sus esfuerzos han conseguido un progreso
notable.
Los líderes chinos y de ASEAN
acordaron el pasado mes de noviembre construir una zona de
libre comercio Sino-ASEAN durante los próximos diez
años, que será la zona de libre comercio más
grande del mundo. El acuerdo entre China y ASEAN
inevitablemente reforzará los lazos económicos de
ASEAN con Japón y Corea del Sur, y así
contribuirá a la prosperidad y desarrollo de toda la
región de Asia-Pacífico.
La
cooperación financiera entre China y sus vecinas
también ha dado resultados sólidos. China ha
firmado acuerdos de intercambio de moneda con Tailandia y
Japón, un movimiento para mantener la estabilidad
financiera en la región.
El volumen
comercial de China con otros países asiáticos fue
de 288.000 millones de dólares en 2001, representando
el 56 por ciento del volumen comercial total de China.
En los primeros dos meses de este año,
las importaciones de China de países asiáticos
subió un seis por ciento, hasta los 21.800 millones de
dólares, un notable crecimiento en el contexto de la
ralentización de la economía mundial.
Sun Zhenyu, representante de China en la
Organización Mundial del Comercio, estimó que las
importaciones de China de Asia alcanzarán los 80.000
millones de dólares, representando un crecimiento anual
de 7,5 por ciento.
Es un hecho reconocido que
el crecimiento económico de China ha sido y
continúa siendo una fuerza motriz en el desarrollo
asiático.
Los analistas también
creen que la creciente demanda de China será una
bendición para los países asiáticos que
buscan la recuperación económica.
Los asistentes a la primera reunión anual
del foro de Boao señalaron que existe un enorme alcance
de cooperación entre China y los países
asiáticos en el desarrollo industrial.
Dijeron que China se ha convertido en un
importante mercado de productos de la información a
nivel mundial y una fuente principal de turistas para los
países y regiones asiáticos.
El
primer ministro japonés Junichiro Koizumi explicó
al foro que las economías china y japonesa son muy
complementarias y que el desarrollo económico de China
estimulará Japón a desarrollar nuevas industrias y
buscar nuevos espacios para el desarrollo económico
basado en el mercado chino.
El primer ministro
tailandés Thaksin Shinawatra explicó al foro:
"Existe un enorme potencial para el desarrollo
económico de China. Una China más rica seguro que
significará un Asia más próspera".
(Fuente: Diario del Pueblo)